La muerte de Bon Scott (AC/DC): un misterio cuatro décadas después

En una fría mañana londinense de 1980, hace hoy exactamente 40 años, se hallaba en un Renault 5 el cuerpo sin vida de Bon Scott, cantante de la que, por entonces, comenzaba a ser exitosa banda de rock AC/DC. Cuatro décadas después, su muerte sigue rodeada de imprecisiones e interrogantes.

Bon Scott, considerado de manera casi unánime como uno de los mejores frontman de la historia del rock, había emigrado de niño desde Escocia hasta Australia. Allí, casi desde su llegada, había ido forjando un carácter rebelde y rocoso en un entorno rematadamente hostil. Dejó de estudiar con quince años e intentó salir adelante como pudo con todo tipo de trabajos, lastrado casi siempre por un carácter y un estilo de vida que hizo, por ejemplo, que le expulsasen del ejército.

Los primeros pasos del que sería cantante de AC/DC son un fiel reflejo de la efervescencia y evolución de los sonidos de entre mediados de los sesenta y principios de los setenta. Scott comenzaría esa década en una nueva banda, Fraternity, que oscilaba entre el blues y el rock progresivo. El nuevo proyecto tendría un cierto éxito, que incluso daría lugar a una gira por el Reino Unido. Sin embargo, el grupo cesaría su actividad a la vuelta de esta.

A partir de entonces, Bon Scott compaginó el trabajo en una fábrica de fertilizantes con colaboraciones en el colectivo Mount Lofty Rangers, que se vio violentamente interrumpida por un aparatoso accidente en moto en el que tuvieron mucho que ver el carácter del cantante y su ya por entonces afición por los excesos etílicos. El resultado: tres días en coma y cerca de un mes en el hospital. Después, la vuelta a todo tipo de trabajos alimenticios.

Sería poco después cuando surgiese una nueva oportunidad. Los hermanos Angus y Malcolm Young, también escoceses emigrados a Australia, buscaban un vocalista para su grupo, AC/DC, y Scott, que trabajaba para ellos como conductor, fue sugerido. Tras superar reticencias iniciales mutuas, la llegada de Scott coincidiría con el despegue de la banda que, hasta el momento, contaba con una discreta trayectoria, principalmente basada en versiones de clásicos del rock.

En febrero de 1980, Scott estaba colaborando con Trust, un grupo francés que estaba grabando en un estudio de Londres, y comenzada a trabajar junto con Malcolm y Angus Young a en lo que sería el nuevo álbum de AC/DC, la continuación de su exitoso Highway to Hell. El cantante quería acudir la noche del 18 de febrero a un club aunque terminaría en otro cercano. The Music Machine junto a un amigo, Alistair Kinnear.

Kinnear afirma que cuando Scott se habría quedado completamente KO en el coche fue incapaz de despertarlo o subirlo a casa, habría decidido dejarlo dormir en su coche en la puerta de su propio domicilio. Al despertar al día siguiente por la tarde, Kinnear se habría encontrado a Bon Scott inconsciente y, tras llevarle a un hospital, se había certificado su muerte. La autopsia oficial revelaría que el cantante de AC/DC había muerto ahogado en su propio vómito.

Desde ese preciso instante, todo lo relativo a qué pasó durante esa noche y cómo murió Bon Scott ha estado envuelto en una mezcla de misterio, mito y teorías conspirativas, e incluso ha dado lugar a un par de libros sobre el asunto. El más reciente, Bon: the Last Highway (2017), de Jesse Fink, aportaría nuevos dato fruto de entrevistas y una profunda investigación.

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