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Sainz repite, Al-Attiyah tiene el Dakar en la mano y Sunderland, cerca

La penúltima etapa del Rally Dakar, la más dura de esta edición, se la adjudicó el español Carlos Sainz (Audi) en coches, sirvió al catarí Al-Attiyah (Toyota) para consolidar su renta en la general sobre cuatro ruedas, y supuso un nuevo vuelco en la clasificación de motos, que comanda de nuevo el británico Sam Sunderland (GasGas) con casi siete minutos de renta.

A Al-Attiyah y Sunderland les queda sólo una especial de 164 kilómetros, aparentemente sencilla, ya sin dunas, para llegar a Yeda como campeones del Dakar.

SEGUNDA DE SAINZ; AL-ATTIYAH, MÁS LÍDER

Carlos Sainz firmó el doblete en esta edición del Dakar con la etapa más complicada, en la que consiguió imponer su ritmo al del francés Sébastien Loeb (Bahrain Raid Xtreme) para aportar a Audi la cuarta victoria parcial con un vehículo híbrido.

En las dunas de Bisha, Loeb recortó en más de cuatro minutos su desventaja respecto al líder, pero luego perdió cinco por sanción por exceso de velocidad en un tramo neutralizado.

Al-Attiyah tiene el triunfo al alcance de la mano, puesto que afrontará la última etapa con una amplia renta, más de media hora (33:19″), después de haber vigilado a Loeb y administrado su ventaja en las últimas jornadas.

También se benefició de la sanción a Loeb, el español Nani Roma (Bahrain Raid Xtreme), que fue cuarto, a menos de veinte segundos del podio de la etapa.

SUNDERLAND SE ACERCA AL TÍTULO Y BARREDA PIERDE SUS OPCIONES

El británico Sam Sunderland (GasGas) está a un paso de lograr su segunda victoria general en el Rally Dakar (ganó en 2017) tras haber hecho valer la estrategia en una etapa, en la que el argentino Kevin Benavides (KTM) pasó de las lágrimas de la víspera a la sonrisa de un triunfo parcial.

El campeón de 2021 se reenganchó al Dakar gracias al nuevo reglamento de la Federación Internacional de Motociclismo, con 16 horas de penalización después de tener que abandonar la etapa 10 por un problema mecánico, y fue el único que pudo mejorar en meta el registro de Sunderland.

El de Southampton, de 32 años, marcó un ritmo imponente en la especial que comenzó y acabó en Bisha y, tras suceder en el liderato a su cuñado, el francés Adrien Van Beveren (Yamaha), ahora solo tiene por delante la misión de controlar la última etapa, de menos de 200 kilómetros, con el hándicap de que esta vez sí tendrá que abrir pista.

Los que lo hicieron este jueves, entre ellos el español Joan Barreda (Honda), se vieron muy perjudicados y perdieron todas las opciones de título. El castellonense se dejó más de 25 minutos -es quinto en la general a 27’54»-.

Sunderland dispone de una ventaja de 6’52» respecto al chileno Pablo Quintanilla (Honda), quien a su vez cuenta con solo 23 segundos de margen sobre el austríaco Matthias Walkner (KTM).

Fuente: El Mercurio