Internacionales,  Internacionales Destacadas

Tribunal de la India invalida orden que limitaba el abuso sexual al contacto con la piel

El Tribunal Supremo de la India invalidó este jueves la polémica decisión de una instancia inferior de exonerar a un hombre de agresión sexual contra una menor porque no hubo «contacto directo con la piel», al manosearla cuando estaba vestida, una interpretación de la ley que calificó de «absurda».

«Restringir (la agresión sexual) al contacto directo con la piel no solo sería una interpretación estrecha y pedante, sino que también llevaría a una interpretación absurda», afirmó una sala compuesta por tres jueces de la máxima autoridad judicial del país asiático, en declaraciones recogidas por el medio especializado LiveLaw.

La decisión llega después de que el fiscal general de la India, la Comisión Nacional para la Mujer y el estado occidental de Maharashtra recurriesen una orden del Tribunal Superior de Bombay del pasado enero, que había generado una fuerte polémica.

Ese tribunal condenó entonces a un hombre de 39 años por tocar los pechos de una niña de 12, pero al estar vestida consideró que se trató únicamente de un «abuso» bajo la estricta ley de protección de menores contra delitos sexuales (POCSO, por sus siglas en inglés).

La juez Pushpa Ganediwala consideró que no se produjo agresión sexual, más grave según el código penal indio, ya que no hubo contacto directo con la piel entre el agresor y la víctima.

«El ingrediente más importante para la constitución de la ofensa de agresión sexual es la intencionalidad sexual y no el contacto directo con la piel con el menor», denunció hoy el Supremo.

De acuerdo con datos de la Agencia Nacional de Registro de Delitos de la India (NCRB), el país asiático registró 128.531 delitos contra niños en 2020, unos 47.000 de entre ellos bajo la legislación POCSO.

La India endureció su legislación contra los delitos sexuales en 2012 tras la brutal violación en grupo de una joven que falleció tras semanas de agonía, en un caso que conmocionó al país asiático. 

Fuente: La República