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Los 75 años de historia de la Unesco en siete puntos

En un momento en el que el multilateralismo está en jaque y crece la desconfianza hacia las instituciones mundiales y su capacidad de acción, la Unesco celebra mañana su 75 aniversario recordando sus mayores contribuciones a la protección de las sociedades y sus culturas.

Estos son los siete grandes momentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, conocida como Unesco, cuya directora general, Audrey Azoulay, defendió el martes al ser reelegida para un nuevo mandato: «Su visión es hoy más relevante que nunca”.

LA UNESCO EN NÚMEROS

La Unesco tiene hoy 193 Estados miembro. La entidad da trabajo a 2.217 personas en 53 oficinas regionales por todo el mundo y en un centenar de institutos de investigación.

Hay 1.154 lugares registrados como Patrimonio Mundial en su lista, además de 727 biosferas en 131 países.

Su presupuesto total en el curso 2020/2021 fue de unos 1.200 millones de euros (1.400 millones de dólares), incluyendo aportaciones de Estados miembros y donaciones voluntarias, aunque la cifra aumentará el próximo presupuesto semanal que se aprobará en la actual Conferencia General.

EVITAR LA GUERRA MEDIANTE LA CULTURA

Su creación se remonta a 1945, tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Representantes de 46 países se reunieron en Londres para fundar una organización que encarnara la cultura de la paz, basándose en la idea de «afianzar la solidaridad intelectual y moral de la humanidad» para evitar el estallido de otra guerra mundial.

GRANDES PROYECTOS DE PATRIMONIO

El rol de la Unesco ha sido esencial en la conservación y restauración de joyas universales, como la relocalización de los templos de Abu Simbel entre 1964 y 1968 para evitar que quedaran sumergidos por la presa de Asuán.

La Unesco lideró esta obra de ingeniería, todo un desafío arqueológico que sigue marcando la historia.

El organismo tuvo un papel trascendental en la reconstrucción del Puente Viejo de Mostar, en Bosnia, que había sido destruido en 1993 en las guerras de la antigua Yugoslavia, pero también en la conservación de los templos de Angkor, Venecia o los Mausoleos de Timbuctú.

En la actualidad, dirige una iniciativa para reconstruir los antiguos monumentos de la ciudad iraquí de Mosul, como la Gran Mezquita de Al Nuri, que fueron arrasados por el Estado Islámico.

Fuente: El Mercurio