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En tres cantones azuayos se evidencia alto desempleo y migración

Los cantones nororientales de Guachapala, El Pan y Sevilla de Oro sienten los estragos de la COVID-19 en su economía que se caracteriza por la agricultura y emprendimientos. El desempleo se agudizó, así como los índices de migración tras un año y medio de la crisis sanitaria.

La presencia de personas en las calles de los tres cantones, ubicados en la cuenca del río Paute se redujo más de lo normal a raíz de la pandemia. Los pocos negocios existentes, principalmente las tiendas, ferreterías y uno que otro restaurante sobreviven con escasas ventas.

Situación 

En Guachapala, por ejemplo, se sintió hace unos días un ligero alivio económico con la peregrinación del Señor de los Milagros de Andacocha que se suspendió por cerca de dos años con el afán de frenar los contagios de la COVID-19. Sin embargo, las fiestas pasaron y nuevamente se observan desoladas las calles.

Los dueños de los negocios ahora esperan que la municipalidad de Guachapala reabra el parque acuático que desde marzo de 2020 cerró sus puertas al público debido a la pandemia. 

“El mantener cerrado el parque acuático que junto al santuario de Andacocha son los más importantes atractivos del cantón afecta nuestra economía”. Esas fueron las palabras de Carmita Calle, propietaria de uno de los dos restaurantes que existen en la cabecera cantonal, quien también aseguró que ante la falta de trabajo muchos jóvenes están migrando desde hace unos cuatro meses a los Estados Unidos (EE.UU.).

El municipio no tiene un registro al respecto; no obstante, no niegan esta realidad. Cinthya Juca, responsable de Relaciones Públicas, Cultura y Turismo del Cabildo, comentó que por ser un cantón pequeño y de pocos habitantes todos se conocen y saben cuándo una persona migró al extranjero.

Juca aseguró que la administración municipal trabaja en algunas alternativas para frenar la migración y reactivar la economía de Guachapala, es así como prevén reabrir en octubre el parque acuático.

En El Pan la situación es similar con mínimas oportunidades de un trabajo estable y un aumento en la migración. Según información del municipio de El Pan, unos 70 jóvenes que han sido parte de los proyectos de asistencia y atención municipal migraron en el presente año debido a la pandemia.

De acuerdo con Roberto Jiménez, director municipal de Planificación, una de las acciones para tratar de frenar esta realidad ha sido capacitar a los jóvenes, incluso a los que están aún en las aulas del colegio, para que inicien sus emprendimientos a través de proyectos productivos.

Igualmente, el Ayuntamiento optó porque las obras se ejecuten por administración directa, comprando los materiales en las ferreterías del cantón, y dando prioridad a la mano de obra local para que exista trabajo en El Pan.

Fuente: El Mercurio