Nacionales,  Nacionales Destacadas

Cuál es el destino de los cadáveres sin identificar o sin un deudo que los reclame; estas acciones se agotan para hallar respuestas en laboratorio de Guayaquil

Sindy Mosquera, de 38 años, fue asesinada en la cárcel de mujeres de Guayaquil el 4 de julio pasado, presuntamente por otra interna, alias la Roja, según un reporte preliminar de la Policía. A la escena del crimen llegó personal de Criminalística, de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestro y Extorsión (Dinased), de Medicina Legal y Fiscalía.

Ese es el primer eslabón en la investigación relacionada con una persona fallecida, tanto en una muerte violenta como en una aparente muerte natural si no hay una certificación médica. Ahí se recogen evidencias como balas, muestras de sangre y huellas. El cadáver de la ciudadana colombiana, que purgaba una pena por tráfico de drogas, fue trasladado en un vehículo de Medicina Legal al Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses, ubicado sobre la avenida José Rodríguez Bonín, en el suroeste de Guayaquil.

Del 1 de enero al 23 de julio pasado, Medicina Legal de la Policía, del Distrito Metropolitano de Guayaquil (DMG), ha procesado 1.229 cadáveres en ese laboratorio. La mayoría correspondiente a muertes violentas: 235 por heridas de arma de fuego, por ejemplo, según los registros de la institución.

“El fiscal emite la orden para la realización de la autopsia médico-legal del cadáver y la extracción de muestras pertinentes para el esclarecimiento del hecho, se le practica la autopsia, se emite la causa de muerte en el registro único del INEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), se toma contacto con los familiares. Los familiares proceden a entregar la identificación pertinente. Con esa identificación, personal del área de Necroidentidad realiza la verificación de la información con el Registro Civil y una vez que se ha determinado la validación se procede a la entrega del cadáver a los familiares”, detalla el mayor Édison Lima, jefe zonal de Medicina Legal del DMG de la Policía. El proceso dura 24 horas, aproximadamente.

Fuente: El Universo