Demasiados días en casa sin sol, ¿tendré déficit de vitamina D? Estas son las claves

La cuarentena del coronavirus nos ha dejado poco margen para poder salir de nuestros hogares. Privarnos durante un tiempo excesivo de la luz solar que tomamos diariamente nos deja sin la fuente más importante de vitamina D, vital para mantener fuertes nuestros huesos y defensas. Entonces, ¿cómo podemos preservar nuestros niveles durante el encierro? Preguntamos a varios expertos sus mejores consejos para encontrar alternativas.

Contagiados o no, la obligación de cumplir a rajatabla el hashtag#YoMeQuedoEnCasa por la crisis sanitaria del coronavirus nos ha llevado a romper con rutinas necesarias para nuestra organismo de manera indefinida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) se está encargando de concienciar a la población sobre cómo evitar el contagio de esta enfermedad. Sin embargo, en ese empeño, no podemos descuidar esos otros hábitos que nos mantienen sanos. Exponerse a la luz del sol de manera diaria o semanal es una de ellas.

Estar un tiempo excesivamente prolongado sin recibir el efecto de sus rayos puede suponer, según la comunidad científica, privarnos de producir suficiente vitamina D. Hablamos de una fuente de poder esencial cuando se trata de premiar la salud, tanto ósea como cardiovascular e, incluso, mental, por la liberación de serotonina y endorfinas que genera.

Tal como recomiendan los expertos, si bien es cierto que podemos estar varios días a la sombra sin sufrir consecuencias, conviene saber cómo podemos preservar nuestros niveles durante este confinamiento, del que aún no conocemos su punto final.

A juicio de Iñigo de Felipe, dermatólogo del Instituto Dermatólogico De Felipe de Barcelona, podemos evitar esta carencia exponiéndonos entre cinco y diez minutos al día. Apenas un suspiro en nuestro día a día, pero que merece la pena tener en cuenta. Tenemos diferentes opciones. «Bien sea en el trayecto que hacemos al ir a la compra, bien saliendo al balcón, al jardín o desde la ventana», detalla.

Pero, ¿qué pasa si coinciden muchos días nublados? El doctor en nutrición del Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestivas, Domingo Carrera, nos aclara que no hay ningún problema. «Aunque el cielo esté cubierto, llegan radiaciones suficientes para hacer la síntesis de la provitamina D a la vitamina D». De una forma u otra es importante no descuidar su aportación ya que, según este especialista, tiene un gran papel como fijador en los huesos para que el calcio se quede en ellos y no lo eliminemos en la orina.

En caso de desatenderla, «podría provocar huesos descalcificados que, llegados a cierta edad en la que, ya de por si se tiende a descalcificar de manera natural, se esté más cerca de la osteoporosis. Su riesgo es la fragilidad de los huesos, fractura con facilidad y una lenta recuperación», asevera.

¿Todos somos igual de vulnerables al padecer este déficit?

La respuesta es no. De Felipe apunta que «puede afectar a la formación de huesos en niños, pero, sobre todo, en personas mayores, a la hora de depositar el calcio en los huesos».

Precisamente en el caso de aquellas personas de edad avanzada, Carrera deja claro que podría suponer un riesgo de inmovilización, y ello, al de neumonía. «Es el principal riesgo, aunque en los últimos años se ha vinculado también con la salud cardiovascular. Es necesario movilizar ese calcio y que no se fije en las arterias, porque es una de las causas de la arteriosclerosis, que puede llegar a originar infartos e ictus».

Y, ojo, tampoco olvidemos, como así remarca el doctor, que la aportación de esta vitamina interviene mucho en mejorar nuestras defensas y nuestro sistema inmunitario, con lo que «si la mantenemos baja, nuestras defensas bajarán«.

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